En internet, en medios de comunicación o en conversaciones podemos escuchar que se habla de alimentación por varios motivos:

– La alimentación en relación a las dietas para bajar de peso

– La alimentación como medio para obtener placer (recetas, publicidades) principalmente asociado a comidas de alto contenido en calorías y bajo valor nutricional.

– También se hace referencia a los alimentos según sus características negativas o benéficas para el organismo, pero mayormente individualizando en ciertos productos -el gluten, el azúcar, la leche, el pescado- o en componentes de los alimentos -el omega 3, el calcio, el hierro-.

– En los últimos años se empezó a hablar mucho más de lo relacionado a la comida vegetariana y vegana, con el fin principal de proteger a los animales.

– Creo que en mucha menor medida se habla de la alimentación como nutrición, desde una visión global.

Existen diferentes motivos que obstaculizan nuestra relación con los alimentos desde un punto de vista saludable. A grandes rasgos podemos distinguir dos principales:

– Individual – subjetivo: Muchas veces la comida viene a tapar frustraciones o a ocupar un lugar sintomático, en ocasiones es necesario un tratamiento psicológico que nos ayude a trabajar el conflicto inconsciente que la comida viene a tapar. Los cambios de alimentación no dependen de la fuerza de voluntad, si luchamos contra nosotros mismos no hay forma de ganar. Cuando comprendemos profundamente que nuestro bienestar depende, en gran medida, de una alimentación saludable, de a poco podemos emprender el camino para un cambio de hábitos profundo.

– Social / cultural: En relación a la alimentación “es importante distinguir entre lo natural y lo artificial, entre lo fisiológico y lo cultural, entre lo que nos pertenece universalmente como especie y lo que nos ubica como consumidores pasivos. Si no fuera la cultura lo que modificó nuestra salud en forma tan obvia, si la gordura fuera un atributo natural, deberíamos hallar obesos también en las civilizaciones primitivas y en los pueblos originarios” (“Nutrición inteligente. Cómo adelgazar sin dietas mágicas” de Betina Bensignor). La alimentación en los seres humanos se convierte en una cuestión social – cultural – política, que tiene sus raíces en bases económicas. Son las que priman y determinan que para que un grupo de personas acumulen ganancias inconmensurables es necesario envenenar a países enteros. Los estados garantizan que esto sea posible (un ejemplo es Monsanto, pueden ver otro artículo del blog sobre el tema). Es por esto que en un artículo anterior del blog decía que para alimentarse saludablemente es necesaria una resistencia de parte de los trabajadores. Para alimentarse sanamente es necesario contar en primer lugar con ciertas condiciones negadas sistemáticamente a la mayoría de la población:

  • vivienda (lejos de zonas contaminadas)
  • agua potable
  • trabajo con un salario que cubra la canasta familiar
  • tiempo para ocuparse de preparar los alimentos
  • lugares cercanos para comprar los alimentos saludables
  • educación e información sobre alimentación saludable

Desde este blog intentaremos aportar con información, reflexiones y debates.

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