La madre salió de trabajar en la oficina y pasó a buscar a su niña por casa de la abuela. Mientras caminaba apurada para poder sacarse semejantes tacos, lavar la ropa y preparar la cena, recordó que tenía que pasar por la farmacia para comprar lo medicamentos para su suegro.

La hija le sostiene la falda para que su madre sepa que sigue allí y no vaya a olvidarla. Mientras, ve a una señora extraña, agachada enfrente suyo con un aparato raro en sus manos, que le sonríe feliz porque sabe que obtuvo una hermosa fotografía.

Bueno, es lo que imagine con la foto, aunque admito que no estoy familiarizada con la vestimenta de los años 60. Lo seguro es que la fotógrafa se llama Vivian Maier. Dedicó su vida a la fotografía aunque trabajaba como niñera. Sus fotos fueron descubiertas cuando Vivian ya había muerto y hoy se realizan exposiciones con ellas en todo el mundo.

Vivian tomó muchas fotos a niños y a madres, todas las fotos cuentan historias, nos invitan a reflexionar y nos hacen sonreír. Las fotos de Vivian están llenas de vida. Ella tomaba fotos porque amaba hacerlo, sin el deber de complacer a nadie.

Si están cerca de Buenos Aires acérquense a ver la muestra que se presenta hasta el 30 de junio en FOLA.

En esta página pueden ver un montón de fotos y conocer más sobre su historia:

http://www.vivianmaier.com/

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