En la actualidad veo constantemente artículos, listas de tips, notas de diarios, entrevistas, publicaciones en las redes sociales, etc., con consejos para padres. Si bien son contradictorios entre sí, se basan en teorías dispares, en visiones, iluminaciones, etc., me refiero a los que tienen en común que nos tratan de inútiles o idiotas, nos asustan con una visión de nuestros hijos infelices o traumados entre otras cosas. Paradójicamente, nos suelen tratar como dicen que no debemos tratar a nuestros hijos. Muchas veces por inseguridades propias nosotros mismos repetimos lo que leemos sin pensarlo y juzgamos a los otros padres como si tuviéramos la verdad.

Como dije en otro artículo, dudo de que en otra época se culpabilice tanto a los padres como en ésta. Es cierto que los padres tenemos una gran parte de responsabilidad en la crianza de nuestros hijos. Pero nuestra paternidad fue aprendida de nuestros padres y éstos de nuestro abuelos. Los padres somos hijos con más o menos dificultades. Pero la mayor parte del bagaje que la madre y el padre transmiten a los hijos es inconsciente, podemos variar tal o cual cosa de nuestra crianza pero la base es la misma. La crianza hay que pensarla en su totalidad, no podemos seccionar por partes. Menos podemos suponer en la ley de causa y efecto: si hacemos tal cosa, nuestro hijo tendrá tal dificultad o tal virtud.

También influye en la crianza la sociedad en que vivimos, y no es poca cosa. No podemos criticar aisladamente que los niños vean mucha televisión, que pasen mucho tiempo con la tablet o que se fijen mucho en la imagen. Menos desde revistas que en la página siguiente ofrecen la tecnología, la belleza como un camino a la felicidad. Se dice desde los medios que los padres no saben alimentar a sus hijos en una cultura dónde McDonald’s es la imagen del disfrute y unión familiar. En nuestras sociedades dónde lo único que importa es la ganancia capitalista no se cuida ni a los niños ni a los padres, y por si fuera poco se culpabiliza a los padres como únicos responsables de los problemas de los niños. Redondo.

Creo que el mayor problema de los típicos consejos para padres es que el culpabilizar a los padres repercute de modo negativo en la crianza. ¿Qué es lo que aprenden los hijos de aquellos padres culpabilizados y tildados de pésimos desde internet, la televisión o las revistas? ¿ O que están pendiente de aplicar ciertas reglas con sus hijos que ni entienden bien para que sirven?.

Es cierto que ciertas crianzas son muy peligrosas para los niños, las que se basan en abusos, golpes, gritos o maltratos. Pero esos padres no van a leer los tips de lo que no deben hacer y si los leyeran les resbalaría. En estos casos es necesaria la intervención de la asistencia social.

Los padres que leemos los consejos somos los que dudamos, los que por momentos sentimos que nos faltan herramientas, los que nos preguntamos y cuestionamos. Es sano cuestionarse y no creerse perfecto, pero también es necesario tener confianza en uno mismo y en la pareja.

Ser padres es un desafío extremo y pienso que muchas veces necesitamos ayuda.

Hay material y autores interesantes. Creo que los que más aportan son los que no creen tener una verdad absoluta, los que sugieren pero dejan abierta la posibilidad a las diferencias. Pero en mi cotidianidad lo que más me gusta es charlar con otros padres, amigos, en plazas, en el jardín. Allí puede crearse un diálogo de pares que ponen sus experiencias sobre la mesa.

Ilustración: El dibujo es mío y mi hija me ayudó a colorearlo

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